Nota (Raúl Mondragón): Angustiado y profundamente
conmovido, por la sociedad en la que vivimos, pero al mismo tiempo, con una
mirada asertiva; un buen amigo Gonzalo Hoyuela,
escribió esta prosa narrativa, casi poética; de su particular interpretación de
Proverbios 22:6. Soy un convencido de que valen la pena las buenas ideas y hay
que preservarlas.
Si pudiera dedicar la
presente, seria a todo cristiano (me disculpo por tal osadía y atrevimiento). Es
mi anhelo, que tanto los padres como los hijos; se brindaran disculpas por no haber atendido los sabios
consejos contenido en la Palabra de Dios ; y por el contrario haberse vuelto
meros repetidores de citas Bíblicas, sin ver en ellos a un Padre amante y
misericordioso, a decir Dios mismo.
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